Canciones propias, arreglos e interpretación. Autor de Luz en vela (2017), álbum realizado con apoyo del Fondo Nacional de Música.
Mi trabajo solista reúne la canción de autor, los arreglos instrumentales y la exploración de distintos formatos sonoros. Empecé a estudiar guitarra clásica, armonía y canto a los doce años, seguí en la Escuela Universitaria de Música y después sumé composición, orquestación y producción.
Es el espacio más personal de mi recorrido: una relación estrecha entre música y poesía, donde la palabra, la voz y el tratamiento instrumental forman parte de una misma búsqueda.
Hoy sigo componiendo y explorando un nuevo formato en vivo con voz, guitarra, percusión electrónica y arreglos de cuerdas.
Mi primer trabajo discográfico, Luz en vela, nació de una necesidad tan musical como personal: encontrar un lugar para aquellas canciones que, durante años, habían sido un lugar para mí.
Compuestas en distintas etapas de transición, aprendizaje y búsqueda, las canciones fueron tomando forma en la intimidad de noches interminables, cuando la escritura y la música se convertían en una manera de comprender lo que todavía no sabía decir de otra forma. Eran pequeñas construcciones de sentido, intentos de encontrar un lenguaje propio, de ponerle palabras y melodías a aquello que necesitaba expresarse.
El título del disco reúne tres imágenes que convivieron desde su concepción.
La primera es la intimidad de la luz de una vela: esa iluminación pequeña, cálida y cercana, capaz de construir un espacio propio en medio de la oscuridad.
La segunda está en las noches en vela, aquellas horas de desvelo en las que las canciones fueron dadas a luz. La vigilia como territorio de creación, donde el silencio exterior permite escuchar lo que sucede adentro.
La tercera es quizás la más contradictoria: la vela de un velero ardiendo en medio de un mar en calma. Una imagen de quietud y violencia simultáneas. Un incendio que no altera la serenidad del paisaje, pero que transforma por completo aquello que lo atraviesa.
De alguna manera, esa imagen condensaba lo que el disco significaba para mí: una búsqueda interior intensa, a veces contradictoria, que transcurría mientras el mundo parecía continuar en absoluta calma.
Musicalmente, Luz en vela fue también un ejercicio de exploración y libertad. Nunca quise que todas las canciones respondieran a un mismo género ni que compartieran necesariamente una única estética sonora. Cada una había nacido en circunstancias diferentes, con su propio carácter, su propia historia y sus propias necesidades expresivas; incluso muchas, en apariencia, no se corresponden ni siquiera en su inseidad.
Si las canciones me habían dado un hogar, sentía que había llegado el momento de construirles uno a ellas.
Esa fue, quizás, la principal búsqueda del disco: encontrar el universo musical que cada composición necesitaba para existir plenamente. No se trataba de imponerles una identidad común, sino de descubrir qué instrumentación, qué arreglos y qué tratamiento sonoro podían acompañar mejor aquello que cada canción intentaba decir.
Para llevar adelante ese proceso, trabajé junto a un extenso equipo de músicos, técnicos, arregladores y productores. Participé en la composición, producción, interpretación vocal y guitarras, compartiendo el desarrollo artístico y técnico con Diego Janssen, El niño que toca fuerte, Agustín Gardil y numerosos instrumentistas.
El resultado fue una producción ecléctica, en la que conviven guitarras, pianos, cuerdas, vientos, bandoneón, percusiones folclóricas, coros, samples y ambientes sonoros. Cada recurso fue una posibilidad de ampliar el lenguaje de las canciones y encontrarles un espacio propio.
El disco fue grabado en 2017 con el apoyo del Fondo Nacional de Música (FONAM), y presentado en 2018 en la Sala Hugo Balzo del Auditorio Nacional del Sodre, en Montevideo.
Más allá de su realización discográfica, Luz en vela representó la posibilidad de reunir años de escritura, aprendizaje y experiencias en una obra compartida. Aquellas canciones que habían nacido en soledad encontraron nuevas voces, nuevos instrumentos y otras sensibilidades con las que dialogar.
Lo que comenzó como una búsqueda íntima terminó convirtiéndose en una construcción colectiva, sin perder aquello que le había dado origen.
Luz en vela fue mi manera de devolverles a las canciones el refugio que ellas me habían dado.








