La imagen como punto de partida. La pintura como aquello que sucede más allá de lo representado.
Pintada en 2026. Cuando la terminé propuse un intercambio: el cuadro a cambio de un haiku. No existía un “mejor” haiku. La idea no era competir, sino recuperar activamente el ejercicio poético y darle a esta marina un nuevo hogar. Llegaron muchísimos versos, de caracteres muy distintos entre sí.Ver la obra