La búsqueda de una voz en el silencio.

il Albedo es mi proyecto de composición instrumental, un espacio de creación musical en el que asumo integralmente la composición, interpretación y producción de las obras. Como pianista del proyecto, desarrollo las estructuras armónicas y melódicas, además de realizar la orquestación y los arreglos para los distintos instrumentos, con especial énfasis en las cuerdas.
Es un territorio de exploración donde la música no necesita de la palabra para construir un discurso propio. Cada pieza nace de una búsqueda compositiva en la que el piano, las texturas instrumentales y los arreglos orquestales se convierten en los principales vehículos expresivos.
Pero, más allá de su dimensión musical, il Albedo nace de una necesidad más profunda: encontrar mi propia voz a través de su ausencia.
Tras la publicación de Luz en vela, mi primer trabajo discográfico como cantautor, comenzó un proceso de transformación artística que implicó, de alguna manera, la muerte simbólica de Ignacio Larronde como identidad musical. No se trataba de abandonar la música, sino de desprenderme de una forma de habitarla.
En la tradición alquímica, la transformación de la materia atraviesa tres grandes etapas: Nigredo, Albedo y Rubedo. La primera representa la descomposición, la oscuridad y la muerte de una forma anterior. La segunda, el blanqueamiento, la purificación y la reconstrucción. La tercera, el enrojecimiento, la integración y la culminación de la transformación.
il Albedo habita ese segundo momento.
El blanco de la máscara no representa una identidad nueva, sino la suspensión de la anterior. Un rostro desprovisto de nombre, una presencia sin facciones propias, un músico que renuncia a la palabra para intentar decir aquello que todavía no sabe nombrar.
En ese anonimato, la música instrumental se convierte en un lenguaje íntimo. Las melodías ocupan el lugar de las palabras; las armonías, el de las emociones que no encuentran discurso. La composición deja de acompañar una voz para convertirse, ella misma, en la voz.
Busqué mi voz en todo aquello que podía decir sin utilizarla.
Así, il Albedo se desarrolla como un espacio de exploración sonora, composición y orquestación, donde cada obra forma parte de un proceso de reconstrucción artística. No pretende ser una ruptura definitiva con el pasado, sino un territorio de tránsito entre lo que había dejado de ser y aquello que todavía no había nacido.
De ese proceso emerge finalmente il Rubedo, la tercera etapa alquímica: el rojo, la integración, el renacimiento. Allí la voz regresa, pero ya no como la misma que había desaparecido. Vuelve transformada, acompañada de una nueva identidad, un nuevo lenguaje y una nueva manera de concebir la creación musical.
De esta forma, il Albedo no es solamente un proyecto instrumental. Es el testimonio de una transformación: el intervalo entre dos identidades, el silencio entre dos canciones, la blancura que precede al rojo.
No fue dejar de tener voz. Fue aprender a escucharla de otra manera.




